Examen físico del abdomen

ORDEN

  • Inspección
  • Auscultación
  • Palpación superficial y profunda
  • Percusión

INSPECCIÓN

a. Contorno
b. Aspecto
c. Forma depende de edad, peso, talla
y constitución.
d. Cicatriz umbilical
e. Cicatrices quirúrgicas
f. Circulación colateral
g. Pilificación
h. Patrón de los movimientos respiratorios

AUSCULTACIÓN

La auscultación del abdomen nos permite valorar ruidos derivados de la motilidad intestinal y posibles soplos
vasculares. Se efectúan antes de la percusión y palpación, ya que éstas pueden alterar los ruidos intestinales.

Técnica:
 Colocar el diafragma del estetoscopio, previamente calentado, sobre el abdomen ejerciendo una suave presión.
 Se debe explorar también la presencia de soplos en el trayecto aórtico, ambas iliacas y arterias renales.
 En condiciones normales la auscultación del abdomen sólo revela la presencia de ruidos hidroaéreos. La
comprobación de su ausencia o exacerbación tiene suma importancia semiológica en la patología intestinal.
 Escuche los ruidos intestinales anote la frecuencia y el carácter entre 5 a 34(30) por minuto. Si se escucha más de
34 se reporta como aumento de los ruidos intestinales, y si se escucha menos de 5 por minuto se reporta
disminución de éstos. Si no se escucha ruidos a lo largo de 5 minutos se reporta como ausencia de ruidos
intestinales o “silencio abdominal”.
 A veces se escuchan gorgoteos prolongados de bajo tono son borborigmos gástricos

PERCUSIÓN

Normalmente al percutir el abdomen se escuchan ruidos sonoros que reflejan el contenido de aire en el tubo
digestivo.

Técnica:
 La percusión debe ser suave y en forma radiada iniciando en el epigastrio hasta dirigirse a las fosas iliacas
derecha e izquierda.
 Apoyando el dedo índice o medio de la mano izquierda, sobre la pared abdominal, percutiendo con la mano
derecha, se comienza en el epigastrio y se desciende percutiendo con la mano derecha.
 La percusión abdominal permite reconocer dos variedades de ruidos: timpanismo y matidez.
 Su extensión y colocación en posición de decúbito dorsal y en los decúbitos laterales, permite obtener
información sobre la presencia de derrame en cavidad libre, agrandamientos de órganos o tumoraciones.

PALPACIÓN:

Se comienza efectuando la palpación superficial mediante la cual se buscan puntos dolorosos y se evalúa si la pared
abdominal es depresible. A continuación se efectúa la palpación profunda mediante la cual se identifican con más
detalles las estructuras intraabdominales.

Técnica:
 Maniobra de la mano del escultor de Merlo.- se realiza pasando la mano derecha sobre la superficie del
abdomen, para verificar las características del abdomen, abombamiento, retracciones, temperatura.
 La maniobra de esfuerzo.- se pide al paciente que levante las piernas o la cabeza, para contraer los músculos
rectos anteriores, diferenciando de esta forma masas intraabdominales y de la pared, que pueden ser
herniaciones.
 La maniobra para evaluar la tensión.- se realiza colocándola mano derecha de plano en el abdomen, con los
dedos orientados a la cabeza del paciente. Nos revela existe tensión abdominal.
Tomar en cuenta que la tensión disminuye en ancianos, embarazos múltiples, y aumenta en personas nerviosas,
meningitis tétanos, cuando existe aumento de la tención y dolor se denomina defensa abdominal

NOTA: La principal utilidad de la palpación profunda es la identificación de masas abdominales o
visceromegalias por lo que se debe palpar los 4 cuadrantes con las caras palmares de los dedos de las manos
previamente calentadas

PRINCIPALES MANIOBRAS SEMIOLÓGICAS DEL ABDOMEN

Maniobra de Murphy:
Se coloca la punta de ambos pulgares yuxtapuestos bajo el reborde costal derecho en la línea medio clavicular, se
solicita al paciente que realice una inspiración forzada. Es positivo si el paciente refiere dolor e interrumpe la
respiración. Sensibilidad 97% y Especificidad 50% para colecistitis.


Maniobra de Mc Burney:
Se ubica en una línea trazada entre la espina iliaca anterosuperior derecha y el ombligo a 4-5 cm de la espina o en
la unión de sus tercios externo y medio, se explora comprimiendo con el dedo índice, si despierta dolor y/o signos
de rebote se describe sensibilidad 97% y especificidad 50% para apendicitis.

Signo obturador:
Es provocado en el hipogastrio al flexionar el muslo derecho y rotar la cadera hacia adentro, si despierta dolor y/o
signos de rebote se describe sensibilidad 20-70% y especificidad 40-96% para apendicitis.

Maniobra del Psoas-Ilíaco:
El paciente en decúbito ventral, el examinador lentamente flexiona el muslo derecho, haciendo que el psoas se
contraiga. La prueba es positiva si el movimiento le causa dolor al paciente. Sensibilidad 16 % y Especificidad 95%
para apendicitis.

Signo de Dumphi:
Se solicita al paciente que se tape la boca y provoque tos; el signo es positivo si despierta dolor de la fosa iliaca
derecha.

Maniobra de Rovsing:
La presión en el cuadrante inferior izquierdo sobre un punto correspondiente al de Mc Burney, despierta el dolor
en la fosa iliaca derecha, este signo puede encontrárselo en los casos de apendicitis.

Maniobra de Lanz:
El dolor se puede obtener al presionar en un punto situado en la unión del 1/3 externo derecho y 1/3 medio de la
línea biespinosa. Se produce dolor en casos de apendicitis aguda (apéndice tiene localización pélvica).

Maniobra de búsqueda de polo renal inferior:

MANIOBRA DE GUYON:
Paciente en decúbito dorsal, con los miembros inferiores semiflexionados y las rodillas
separadas. El medico se ubica a la derecha para el riñón derecho y a la izquierda para el riñón izquierdo.
El examinador coloca su mano izquierda en la región lumbar, con los dedos dirigidos perpendicularmente al eje
longitudinal del cuerpo, la palma de la mano hacia arriba y los pulpejos de los dedos en el ángulo costovertebral,
correspondiente al plano posterior de la celda renal. La mano derecha se aplica de plano sobre la pared abdominal
anterior, con el extremo de los dedos orientados en dirección craneal, ejerciendo firme presión en dirección del
plano posterior. Se indica al paciente que respire lenta y profundamente; mientras la mano posterior hace de
sostén y eleva a la vez la región lumbar, la mano anterior trata de palpar el polo inferior y la superficie accesible al
examen.

Elaboración: *Espinosa, Fernando; **Gómez, Diego; ***Abad, Maribel; ***González, Cecibel; ***Salinas, Katherine.
*Docente en la Titulación de Médico de la UTPL. Coordinador del Laboratorio de Destrezas Clínicas
**Docente en la Titulación de Médico de la UTPL. Coordinador Logístico de Laboratorios.
***Estudiante de la Titulación de Médico en la UTPL.
Fecha de la elaboración: enero de 2013

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